La mayoría de los visitantes ve Alaska desde un barco, a lo largo del Inside Passage, una vía protegida de unos mil seiscientos kilómetros de Vancouver a Skagway, entre el continente y una muralla de islas boscosas. Lo que se ve depende enormemente del tamaño del buque.
Barcos grandes frente a pequeños
Las grandes navieras llevan entre dos y cuatro mil pasajeros, atracan en los mismos cuatro pueblos y ofrecen comodidad, precio y escala. Los pequeños buques de expedición llevan de doce a cien personas, entran en fiordos estrechos vedados a los grandes, echan kayaks al agua y cuestan varias veces más. La diferencia en fauna es real: un barco grande mira un glaciar desde kilómetro y medio, uno pequeño puede quedarse entre el hielo.
Los puertos
- Juneau — la capital del estado, accesible solo por mar o aire; el glaciar Mendenhall está a quince minutos.
- Skagway — el pueblo de la fiebre del oro del Klondike, con el ferrocarril de White Pass subiendo a la montaña.
- Ketchikan — la mayor concentración de tótems en pie del mundo, y salmón.
- Sitka — historia colonial rusa, una catedral de cúpula bulbosa y el mejor ambiente de pueblo de los cuatro.
Los glaciares
El parque nacional de Glacier Bay es la pieza central, y el número de barcos admitidos al día está limitado por el servicio de parques: comprueba que tu itinerario entra de verdad y no solo pasa de largo. Tracy Arm, Endicott Arm y el glaciar Hubbard son las alternativas. El desprendimiento de hielo del frente es más ruidoso con calor y es lo que todos vienen a ver.
La fauna
Las ballenas jorobadas se alimentan aquí de mayo a septiembre y cazan en cooperación con redes de burbujas, algo que casi ningún otro lugar ofrece. Orcas, nutrias marinas, leones marinos de Steller y águilas calvas son rutina. Los osos pardos se ven mejor en excursiones a tierra: Pack Creek, en la isla Admiralty, y Anan Creek, cerca de Wrangell, son los lugares fiables, ambos con permiso.
Cuándo ir
La temporada va de mediados de mayo a mediados de septiembre. Mayo y principios de junio son los más secos y fríos, con menos gente. Julio y agosto tienen las ballenas en su punto, más luz y más lluvia. Septiembre trae las remontadas de salmón, osos comiendo con ansia y el primer color otoñal. El sureste de Alaska es selva templada lluviosa: cuenta con lluvia siempre y lleva capas en vez de un solo abrigo grueso.